En este apartado voy a mencionar a varios artistas y a hablar brevemente sobre ellos.
Toulouse Lautrec:
Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec-Monfa, pintor y cartelista, bohemio, 1,52 m.de altura, minusválido, alcohólico, ave nocturna, provocador, depresivo, sifilítico… Un aristócrata que se consideraba a sí mismo cronista social pintando al pueblo y a la noche de la belle epoque parisina, incluidas las prostitutas, que frecuentó y amó. En definitiva, uno de los mejores artistas del arte moderno francés.
Su magnífica obra le debe mucho a la fotografía.La espontaneidad y el asombroso dinamismo de sus escenas y personajes hacen de sus dibujos excelentes apuntes del natural. Destacan también esos encuadres innovadores y los trazos rápidos y expresivos que definen a la perfección a personajes, situaciones y atmósferas. Despreciaba a los pintores de paisajes y de los impresionistas de la generación anterior, sólo respetó a Degas, por su gusto similar por las bailarinas, el circo y los interiores.
Lautrec fue más que otra cosa un dibujante e ilustrador, tareas con las que pudo subsistir.al encargarle carteles los cabarets y espectáculos y demás publicidad. Sus óleos son escasos pero en ellos se puede ver el mismo gusto por los ambientes y personajes bohemios, la espontaneidad y el movimiento y los encuadres inusuales tomados de la fotografía y la estampa japonesa.
Basquiat:
Nueva York, finales de los años 70. El barrio del Soho aparece pintado a menudo con mensajes firmados por SAMO («SAMO salva idiotas», «SAMO fue el resultado de la sobreexposición»…). Un artista de origen Haitiano-portorriqueño vende postales y camisetas diseñadas por él mismo.
Se trata de Jean-Michel Basquiat, un joven que ya cuida su fama de artista maldito viviendo en las calles, drogándose y pintando.
De pronto, comienza a usar lienzos como soporte y mata a su alter ego SAMO («SAMO is dead»). Influenciado sobre todo por el expresionismo abstracto, y Cy Twombly, además del arte primitivo y según él su mayor influencia: el libro de Anatomía de Grey, Basquiat es catalogado como neo-expresionista y «artista afroamericano».
Pero pronto esas etiquetas se quedan cortas para definirlo. En 1980 Basquiat empieza a ser muy reconocido en el mundillo artístico neoyorquino. Deja de ser afroamericano para ser americano. Warhol se hace su amigo y protector, y comienza a vender muchos cuadros a muy buen precio. De hecho, su éxito en los siguientes años fue algo rutilante («The Radian Child», «El niño radiante»,empezó a llamarle la crítica).
Pero como afirmaron muchos: «Su fama superó a su arte». Basquiat acabaría muriendo de sobredosis con 27 años. Pero el artista siempre afirmó que era inmortal. La leyenda continuó tras su muerte. Hoy se considera un genio, el último gran artista norteamericano cuyo trabajo se llega a cotizar hoy hasta 15 millones de dólares por cuadro.
Mucha:
Máximo exponente del Art Nouveau, Alfons Mucha fue uno de esos pintores y artistas decorativos que convirtió las Arts & Crafts en una de las Bellas Artes.
Muy ligado a la publicidad y al diseño, sus figuras decorativas son el paradigma de lo que se conoce como Modernismo.
Según parece, Mucha era un excelente cantante y por ello pudo continuar su educación secundaria, pero pronto descubriría una nueva vocación: el dibujo. Desde entonces trabajó como pintor decorativo en su Moravia Natal, sobre todo para espectáculos teatrales, y acabaría en la efervescente Viena de la época.
Teatro, pintura decorativa, murales, fotografías y retratos… En todo ello resaltó sobre los demás artistas de la época. Pero quizás en lo que más triunfó fue en un arte recién nacido: la publicidad. Revistas y anunciantes rogaban por sus servicios y la legendaria actriz Sarah Bernhardt le ofreció un contrato de exclusividad por seis años para representar su imagen.
Las calles se llenaron de sus dibujos y todo el mundo fue cambiando hacia ese arte tan moderno y eficaz a la vista.
Otra de sus facetas exitosas fue la de joyero. Mucha empezó engalanando a las mujeres de sus carteles con joyas dibujadas con gran lujo de detalles, por lo que de pronto la alta sociedad empezó a demandarlas como si realmente existieran.
Sus pósteres, avisos e ilustraciones, y sus diseños para joyería, alfombras, empapelados y decorados teatrales acabaron por conocerse como Art Nouveau. Se muestra en muchos de ellos mujeres jóvenes, hermosas y muy saludables, que flotan entre exuberantes flores.
Su arte nunca pasó realmente de moda y desde todas las corrientes modernistas europeas al Art Decó bebieron directamente de su estilo. Evidente es su influjo en, por ejemplo, los carteles hippies de los años 60 o la huella masiva del artista en toda la ilustración desde 1900 hasta hoy.






